El Papa y Rajoy

Cada manager, independientemente de su contexto y entorno de trabajo, tiene que ser la referencia clara, coherente y consistente para su equipo, por lo que no concibo ningún manager sin una estrategia y unas normas de actuación, que sean la plataforma que nunca abandone y desde la que se manifieste y actúe.

Mi explicación para el comportamiento del manager al que le gusta moverse en la ambigüedad, partiendo de su estrategia hasta cualquiera de sus acciones, tiene que ver con la errónea interpretación de la acción de dirigir.

Muchos managers interpretan dirigir como mandar, asociando esa matización a hacer “lo que le venga en gana”, de modo que  la acción de salirse del guión lo interpretan como un grado de libertad inherente a su superioridad, trasmitiendo más claramente al resto sus altas cotas de autoridad. Estos managers son conscientes de que seguir el guión te trae problemas y te crea enfrentamientos, que son incomodidades que no aportan nada a sus intereses propios.

Otras veces, la explicación de la inconsistencia viene de la mano de la crisis y las condiciones de mercado, comodín utilizado profusamente para tapar todas las incompetencias de los managers, equipos y compañías.  En esta crisis que estamos atravesando se da la circunstancia de  que muchas estrategias y modelos de negocio han quedado exhaustos, por lo que requieren de una transformación importante que los managers deben acometer, lo que no significa saltarse todo lo anterior e improvisar, sino establecer los nuevos parámetros que alojen las nuevas circunstancias.

Si por el contrario, es el manager el que se ha visto superado por las condiciones del mercado, pues debe actuar como el Papa y retirarse, evitando actuar como Rajoy haciendo cualquier cosa por mantener su posición (contra el último mandamiento de Forbes “Realize you’re not as important as the institution you lead”).

Vía: Antonio Alemán en  ElMalabar

Deja un comentario